jul 30, 2012
Como bien saben y se han dado cuenta, este espacio en el que nos encontramos semana a semana, tiene la gran virtud de proporcionar una opinión muy personal, pero a la vez objetiva de varios aspectos del celuloide.
En esta ocasión, me tomo la libertad de hablarles de mi superhéroe favorito, inmortalizado en comics, tv y en el cine; vigilante nocturno y preferido hoy en día por una gran mayoría en el orbe.
Se trata de Batman, que con el pretexto del inminente estreno de la tercera parte de la franquicia reinventada por Christopher Nolan y la cual llegará a salas nacionales en 15 días; se me hace prácticamente imposible no hablarles del tema.
Tal vez la mayoría esté familiarizada con los comics y las novelas gráficas, universo infinito que es explotado al máximo y génesis de gran parte de los superhéroes. Dentro de la cultura popular y el cine, muchas personas recuerdan la serie psicodélica de los años 60´s simplemente titulada como Batman y la cual tuvo su versión fílmica en 1966 donde las grandes mentes criminales como El Guasón, El Pingüino, Gatúbela y El Acertijo unieron fuerzas para derrotar al “dúo dinámico”.
Esta versión en Live-Action marcó una época del Hombre Murciélago, no tomándose enserio y con fines meros de entretenimiento, pero eso sí, inmortalizando a Adam West como el gordito Batman/Bruce Wayne y un chamaco Robin a manos de Burt Ward; mención aparte la participación de César Romero como El Guasón y Burgess Meredith (sí, Mickey en la saga de Rocky) como El Pingüino.
La serie se ha transmitido a lo largo de los años por la cadena FOX, que actualmente disputa los derechos del show con Warner, aunque parece que en recientes fechas han llegado a un acuerdo.
Posteriormente, en 1989, el director Tim Burton llevaría a la pantalla grande la cinta Batman, una visión más seria y oscura del personaje, contando con los talentos de Michael Keaton como el encapotado y Jack Nicholson como El Guasón.
La visión de Burton fue bien recibida por audiencia y crítica, tomando con gran seriedad el proyecto, dotando al personaje con un pasado tormentoso y deseos de venganza; un villano a la altura de la situación y con elementos clásicos como los efectos visuales, los gadgets y la chica en apuros.
Posteriormente la secuela, Batman Regresa reafirmaría el gran acierto del mundo creado por Burton: una atmósfera excéntrica, llevada al extremo pero justificada. Ciudad Gótica era eso, gótica, espeluznante, maravillosamente contrastada por la época navideña y resaltando el aspecto sombrío con la brutal historia de Gatúbela y El Pingüino, interpretados por Michelle Pfiefer y Danny DeVito, respectivamente.
Al momento que las cintas de Burton incursionaron, su servidor todavía era muy joven (uno y cuatro años en filmes de clasificación PG-13), así que tuve que disfrutarlas y maravillarme de ellas por medio del video.
Sin embargo, en 1995, sí me tocó ver en salas lo que sería el inicio del fin, Batman Eternamente, recuerdo la gran promoción que se le dio a esta película, cargada de estrellas, con un Batman atractivo, un interés amoroso sexy y dos villanos caricaturizados al extremo, pero claro, teniendo a Val Kilmer, Nicole Kidman, Tommy Lee Jones y Jim Carrey en el reparto, además de la incursión de Robin, esta secuela/spin off/tercera parte (aún producida por el mismo Burton) daría como resultado críticas negativas, pero un éxito en taquilla.
Después vino lo injustificable, lo que no tiene nombre, 2 años más tarde, el mismo director Joel Schumacher se encargaría de enterrar por varios años al Hombre Murciélago, en una entrega desalmada, incoherente y totalmente fallida, nuevamente con un nuevo Batman, esta vez George Clooney como el peor Bruce Wayne de la historia, buscando audiencia con la incursión de Arnold Schwarzzeneger y el regreso de Robin, acompañado de Bati-Chica.
En pocas palabras, las películas de Schumacher se pueden resumir en luces, luces, luces, pezones, luces, pezones, pezones y luces. Sí, como todo fiel seguidor, fui a ver Batman y Robin al cine, confieso que a mis 9 años me entretuvo y hasta me gustó el Batimóvil, pero bueno, si ahora no sé mucho de la vida, que sabía en ese entonces.
Con la salida de Burton y la pobre e inolvidable incursión de Joel Schumacher al universo de Batman, la franquicia se hundió, estaba muerta, y ni el estudio en sí mismo, Warner Brothers, se atrevía a revivirla.
Claro, siempre quedó el comic, inmortal, el show de TV, las numerosas series animadas, desde las clásicas sesenteras hasta las de los 90´s, estas últimas gracias al éxito de las películas de Tim Burton y las películas animadas; pero después de los descalabros que significaron las últimas dos películas, era necesario reinventar toda la franquicia, adaptarla a la época, y hacerle justicia a un personaje icónico y de culto como lo es Batman…
CONTINUARÁ
MARTÍN MONTELLANO







